El sonido hace llorar la línea,
Los puntos sigilosos que dibujan la lluvia
El párpado de un ojo prohibido
Y las olas en lejanía acercándose lentamente,
Vertiendo espuma, salitre, conchas y arena,
Y otro ojo desnudando la tarde roja
Que por dentro va atravesándonos,
Como un vidrio transparente por donde la luz penetra
O una mano en cercanía de nuestros nombres.
Y entonces el silencio parpadea,
Y la lluvia se hace aún más fina y penetra en el olvido,
Transpira a través de nuestra dura roca
Y cae formando estalactitas en el pozo oscuro de la memoria,
Donde el sonido se convierte en caricia y geometría
Y hace nacer una llama humilde, humana,
Donde las líneas brotan y los sonidos y la música se vierten
En un constante flujo de recuerdos e imágenes
Y es entonces cuando la piel desaparece
Y el silencio surge como una comunión blanca entre hombre y marea.
sábado, 25 de julio de 2015
jueves, 23 de julio de 2015
Fue del comienzo la bóveda celeste,
Como un principio luciendo imágenes
Por la primera luz cegadora
En el instinto ruidoso del llanto
Y la cama del hospital.
Fue un comienzo gracias a ti,
A tu humilde mano que aún en cada segundo echo de
menos
Así de esa forma que nos besa el viento,
Con un constante vértigo que todos buscamos
En los sondeos más inútiles de nuestra infancia,
Puesto que ya no vuelven,
Y se pierden como ecos del pasado
O las únicas sombras azules claras
Que nos regala la vida.
Después vino la ciudad, los coches, el abrigo de
piel
Y el olor a frío de Madrid,
Puesto que visité las ciudades más lejanas,
Los lugares remotos, las calles navideñas,
El duende que golpeaba suave en el estómago cada vez
Que un nombre caía en el oído.
No recuerdo ser bebe
Pero sí se de los lugares que aún brotan de
cualquier objeto,
Cualquier instante donde una sola voz, un solo
llanto, una sola sonrisa
Hace surgir del alma los sonidos, los olores de
algún lugar,
Y en esos sonidos aún pervive el paraíso alegre
Los gatos que salen por los volcanes de Lanzarote,
El parque de atracciones o la lanzadera espacial,
Porque tú, para Papa, eras la princesa Leia
Y viajábamos en el halcón milenario esquivando con
el Renault 19
Naves del imperio en la M40.
Porque no recuerdo ser bebe,
Pero siguen surgiendo palabras, luces en el cielo,
Montañas, mares, océanos, la historia vivida, la que
no,
Porque la noche, el día, el silencio, el ruido, la
música,
Viaja a través de los días y el tiempo
Como un vehículo extraño que nos ha regalado la
vida.
Porque luego vino la lluvia,
El mito, la historia, el mal recuerdo y aún así
pervive el estar vivo
Porque lo único que conozco es mi existencia,
Y la única persona que conoce, soy yo y yo soy parte
vuestra.
Porque en verano las casas viejas de las yayas eran
lugares que aún hoy lucen como amuletos eternos,
Porque el frutero aún regala sugus
Y tú decías que no me fiase de desconocidos
Y sin embargo cuantos fruteros, cuantas charcuterías
abiertas
Cuanta música pervive en sonido de un corazón,
Porque la voz se seca o se abre o se cierra o se
muere,
O se unen los rascacielos, los chalets y la ría,
Y las batallas antiguas y los ríos, y los valles
Y aquel roble milenario y aquel cartabón y aquella
escuadra
Y el arquitecto que funda nuestras imágenes
Y la existencia y los primeros compañeros de clase,
Y tumbarse en la hierba y hacer el vago mirando el
sol
Y trabajar y jugar de pequeño en la cama,
Porque si existe un abrazo eterno sea donde sea
Más allá de la solución de los Dioses,
Más allá de cualquier mundo fuera de lo terrenal,
Si existe, es en esta vida y es en una madre
Una mamá que dispone todo y llorará como una piedad
Y reirá con las voces más lúcidas de los niños,
Y llorará contigo y se sentirá viva
Porque un lugar dispone de tormentas, de volcanes,
De ver los simpsons, de las noticias,
De las riñas, del hambre, de la riqueza, de la única
providencia,
Porque el colapso de las ciudades son lugares de
acogida en la tierra que ella regala.
Y los poetas y los músicos conocidos y la distancia
y la cercanía
Y jugar de niño en las alcobas cerradas
Y visitar fantasmas guardados bajo la imagen oscura
de los espejos
Y tener miedo y dormir con la luz encendida y que
papá la apagué,
De que cada punto,
De cada línea colocada en la ventanilla del coche
Sea un muñeco que salta los árboles,
Y los videojuegos y la peonza
Y el amor que conocí al cumplir los dieciséis
El amor adolescente que me dio tanta vida y tanta
muerte,
Tanto sol y tanta luna, tanta estrella
Y el gran viaje de final del colegio y cada amigo,
Cada sentimiento, cada persona que se quedó en el
pasado
Los que vendrán, lo que haré y lo que no
Todo, se funde en dos personas,
Lo que dejaré de hablar lo que nunca diré,
Y así hoy el cielo surge como un día nuevo,
Como haber llorado por escrito lágrimas que pocas
veces se recuerdan
Como cansarse de la existencia o reír hasta que los
muros se derruyan
Y algún día estarás ausente y recordaré de soledad y
lluvia
Los caballos que siempre galoparan desde el nacimiento
hasta el presente
Y será entonces cuando se amontonen en un día
Recuerdos como hojas de olivo y barreños llenos de
aceituna,
Será entonces cuando pueda pensar en el último poema
Un poema imposible que abarque lo que conozco.
lunes, 13 de julio de 2015
Algo me arrebató la tristeza
Como un colibrí bailando entre las negras nubes
O el mar ofreciendo espuma nada más llegar a la playa,
Y navegando entre las olas, yo frágil
Noté la inmensidad de aquello que a lo lejos se mecía,
Anaranjado, escondiéndose, dando oportunidad a la noche,
Noté el mar, la roca, la tierra debajo mío,
Las hormigas, el cielo, las nubes,
Noté una imagen y un rostro cerca
Entregado por ti que arrastraban el plomo hundido en el corazón
Y las hojas grises de los ojos,
Y cuando hablaba su voz de canto
Pronunciaba palabras de gozo y melodía
Que mis sílabas no se atreverían a repetir.
Como un colibrí bailando entre las negras nubes
O el mar ofreciendo espuma nada más llegar a la playa,
Y navegando entre las olas, yo frágil
Noté la inmensidad de aquello que a lo lejos se mecía,
Anaranjado, escondiéndose, dando oportunidad a la noche,
Noté el mar, la roca, la tierra debajo mío,
Las hormigas, el cielo, las nubes,
Noté una imagen y un rostro cerca
Entregado por ti que arrastraban el plomo hundido en el corazón
Y las hojas grises de los ojos,
Y cuando hablaba su voz de canto
Pronunciaba palabras de gozo y melodía
Que mis sílabas no se atreverían a repetir.
lunes, 6 de julio de 2015
Limitas el latido de lo ausente,
el mar construido en un muro rojo,
roído por la distancia
y que tu perfume de oro,
y tu desliz de nube,
cubre mis clavículas
y mis huesos sobretejidos con tu araña
y tu insecto que nos condenó por una torre de babel en miniatura
ahora rompe y hace que nos imaginamos telepatía,
mientras contigo los pájaros cantan
y los geranios oyen los pétalos que vas dejando en cada paso
como una llama de helio azul
o la velocidad en carteles de publicidad,
y yo mientras transpiro de aire una imagen
una representación entre los ojos
de tu vientre oculto y tu sonrisa perfecta
y tus lágrimas geométricas
con proporciones de copos de nieve
que anidan tu voz y tu palabra tierna y dura en el sentido de mujer.
el mar construido en un muro rojo,
roído por la distancia
y que tu perfume de oro,
y tu desliz de nube,
cubre mis clavículas
y mis huesos sobretejidos con tu araña
y tu insecto que nos condenó por una torre de babel en miniatura
ahora rompe y hace que nos imaginamos telepatía,
mientras contigo los pájaros cantan
y los geranios oyen los pétalos que vas dejando en cada paso
como una llama de helio azul
o la velocidad en carteles de publicidad,
y yo mientras transpiro de aire una imagen
una representación entre los ojos
de tu vientre oculto y tu sonrisa perfecta
y tus lágrimas geométricas
con proporciones de copos de nieve
que anidan tu voz y tu palabra tierna y dura en el sentido de mujer.
martes, 30 de junio de 2015
Beats.
Y nos fuimos borrachos a través de la calle
Y Alvah cantaba Tom Waits y Neal bailaba She´s like a raimbow
Como locos como beatnicks cayendo, recitando jazz,
y uno sentía la mayor tristeza jamás vivida y yo quería vivir
vivir hasta acompasar el cemento y la sombra
y una mujer ninfómana hablaba con un hombre barbudo
mientras nos colocábamos con la brisa pálida de ojos rojos,
con rotundos semáforos y una señora que se vistió de juventud
y un perro que ladró la noche.
Porque estábamos ebrios como la poesía de Du Fu o Han Chan
e incluso oímos a Ginsberg recitar que las mejores mentes de nuestra generación estaban locas, perdidas por la locura,
y bajo la sombra de una palmera veíamos a las familias y a los niños llegar a la playa
y nosotros bebíamos y fumábamos sin parar,
imaginándonos con un rifle disparando a Pit Bulls
y yo me bañé y vi en el cielo eternamente azul las gaviotas
sin ninguna nube, nadando boca arriba en el agua
con el corazón salvaje.
Y regresé a la sombra, a la hierba y comí palomitas y patatas
y nos pasamos un trago de cerveza,
y en nuestra cabeza se bailaba Be Bop,
y yo quería ser Dean Moriarty y empezar a robar coches
y aparcarlos al otro lado de la ciudad
porque escuché a un poeta hablarme de Bécquer en un after,
y sentí que una clase magistral me rodeaba
porque podía enamorarme durante toda la vida
y al día siguiente ver la puesta de sol desde un acantilado
y hacer el amor sobre el capó de un coche
sintiendo la dulce ansiedad de una caricia
y el gesto lento de una hoja de piel y otra luna saliendo por el otro lado.
Y nos fuimos borrachos a través de la calle
Y Alvah cantaba Tom Waits y Neal bailaba She´s like a raimbow
Como locos como beatnicks cayendo, recitando jazz,
y uno sentía la mayor tristeza jamás vivida y yo quería vivir
vivir hasta acompasar el cemento y la sombra
y una mujer ninfómana hablaba con un hombre barbudo
mientras nos colocábamos con la brisa pálida de ojos rojos,
con rotundos semáforos y una señora que se vistió de juventud
y un perro que ladró la noche.
Porque estábamos ebrios como la poesía de Du Fu o Han Chan
e incluso oímos a Ginsberg recitar que las mejores mentes de nuestra generación estaban locas, perdidas por la locura,
y bajo la sombra de una palmera veíamos a las familias y a los niños llegar a la playa
y nosotros bebíamos y fumábamos sin parar,
imaginándonos con un rifle disparando a Pit Bulls
y yo me bañé y vi en el cielo eternamente azul las gaviotas
sin ninguna nube, nadando boca arriba en el agua
con el corazón salvaje.
Y regresé a la sombra, a la hierba y comí palomitas y patatas
y nos pasamos un trago de cerveza,
y en nuestra cabeza se bailaba Be Bop,
y yo quería ser Dean Moriarty y empezar a robar coches
y aparcarlos al otro lado de la ciudad
porque escuché a un poeta hablarme de Bécquer en un after,
y sentí que una clase magistral me rodeaba
porque podía enamorarme durante toda la vida
y al día siguiente ver la puesta de sol desde un acantilado
y hacer el amor sobre el capó de un coche
sintiendo la dulce ansiedad de una caricia
y el gesto lento de una hoja de piel y otra luna saliendo por el otro lado.
lunes, 29 de junio de 2015
Fue incansable hasta el punto la forma naranja,
el círculo perfecto
que acechaba inhumano en los cielos,
desatando el horizonte en cúmulos rojizos y siguiendo al polvo el aire titánico de la yerba,
rastreando la superficie de las nubes,
el oro de las hormigas,
y lloviendo tu canto célebre de cebada y trigo
hasta tiritar las pieles, desgastando un silencio de carnes y gallina,
incansable desde el punto en la línea roja, el rayo verde,
la inmensidad oscura de lo no visto
y su guarida y su muerte y su despertar entre las palabras rojas de tu boca en una gruta,
y el ébano alrededor del fuego
y las tormentas negras en su centro
donde un tímpano de hielo cubre la entrada al centro de un corazón
donde la dulce tristeza palpita y retumba en el suelo
y la noche penetra a través las carnes
y solo seres que habitan el aire o el agua,
la tierra o el fuego
saben transpirar a través de su boca y la espesura de su oleaje.
el círculo perfecto
que acechaba inhumano en los cielos,
desatando el horizonte en cúmulos rojizos y siguiendo al polvo el aire titánico de la yerba,
rastreando la superficie de las nubes,
el oro de las hormigas,
y lloviendo tu canto célebre de cebada y trigo
hasta tiritar las pieles, desgastando un silencio de carnes y gallina,
incansable desde el punto en la línea roja, el rayo verde,
la inmensidad oscura de lo no visto
y su guarida y su muerte y su despertar entre las palabras rojas de tu boca en una gruta,
y el ébano alrededor del fuego
y las tormentas negras en su centro
donde un tímpano de hielo cubre la entrada al centro de un corazón
donde la dulce tristeza palpita y retumba en el suelo
y la noche penetra a través las carnes
y solo seres que habitan el aire o el agua,
la tierra o el fuego
saben transpirar a través de su boca y la espesura de su oleaje.
jueves, 18 de junio de 2015
Soy cobarde en las llamas de tu muro
Un muro ausente construido con la piedra de un nombre
Un nombre común rodeado de distancia,
Una distancia que aleja el vértigo,
Una mano tuya sintiéndola como mi mano.
Y tu voz y tu párpado y tu boca deslizándose en febril fragancia
En el aire que se respira más allá de pronunciarnos,
Más, más, mucho más,
Hasta leernos tristemente las pieles.
Un muro ausente construido con la piedra de un nombre
Un nombre común rodeado de distancia,
Una distancia que aleja el vértigo,
Una mano tuya sintiéndola como mi mano.
Y tu voz y tu párpado y tu boca deslizándose en febril fragancia
En el aire que se respira más allá de pronunciarnos,
Más, más, mucho más,
Hasta leernos tristemente las pieles.
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